
David González Tolosa
El concepto de hombre como objeto de estudio es una invención reciente. En el siglo XIX, según Foucault, aparece la conciencia histórica, por lo que se empieza a pensar al hombre como algo finito y cambiante. Surge entonces la pregunta: ¿en dónde queda el hombre? Como producto de esta pregunta surge el hombre como objeto de estudio, una nueva figura epistémica . Lo anterior no es resultado de la evolución del conocimiento, sino más bien se reconfiguraron los saberes en el siglo XIX.
¿Y de que manera se reconfiguraron los saberes? Para Foucault, hubo una ruptura epistemológica y esto se debe al cambio que hubo en la forma de concebir el lenguaje y la representación (ésta entendida cómo la presencia de una ausencia). Es decir, se rompió la relación entre las palabras y las cosas. El lenguaje se piensa como algo independiente del mundo, y en el siglo XIX éste esta buscando un nuevo fundamento de su saber y se da cuenta de sus propios límites y finitud, esto provoca la aparición de la conciencia histórica y por tanto la pregunta por el hombre.
¿Pero cómo un cambio en la percepción del siglo XIX en el lenguaje provocó un colapso en el conocimiento clásico? Y ¿Por qué este rompimiento llevó a una nueva conceptualizción del hombre dentro del conocimiento? Para poder responder a esto, me basare primero en Eduardo Nicol, ya que para él el ser, con el lenguaje se manifiesta a si mismo, se hace conciente de si y de los otros; la acción distintiva del hombre es la expresión. Comunicación es un fenómeno ontológico para el ser humano, ya que este solo puede pensarse como relación con otras individualidades. El individuo aparece como tal en su relación con su “no-yo”, pero también con lo no humano. Estas estructuras son las que delimitan a lo humano sin definirlo. Hay comunicación porque hay diferencia y ésta solo se entiende en la relación del individuo con otro y es en esta expresión que el ser del sujeto se hace presente. Entonces para poder estar presente, el hombre, necesita ideas y que las expresa mediante el lenguaje .
Entonces, si el lenguaje es una forma de interpretación del mundo, por tanto es una herramienta exterior del hombre y una forma de relacionarse con ese exterior. Esto me hace suponer que si el lenguaje es un tipo de registro del exterior, entonces al momento de que existe un cambio en este es porque hubo un cambio también en la concepción de lo que rodea al hombre. Partiendo de eso, tratare de definir cual era el contexto cultural del hombre del XIX y cómo cambió para que la concepción del lenguaje también lo hiciera y provocara la aparición del hombre como objeto epistémico.
INDICE TENTATIVO
1. Introducción
2. Desarrollo
2.1. La Invención del hombre, según Foucault
2.2. ¿Qué es el lenguaje?
2.3. Siglo XIX, un panorama cultural
2.4. Los cambios del siglo XIX y su relación con el lenguaje
• ¿Qué los provocó?
• ¿Cómo fueron recibidos?
3. Conclusiones
Bibliografía (falta por definir)
- Foucault, Michel; Las palabras y las cosas, Editorial Siglo XXI, México, 2005.
- Nicol, Eduardo; La idea del hombre, Fondo de Cultura Económica, México, 1998.
El concepto de hombre como objeto de estudio es una invención reciente. En el siglo XIX, según Foucault, aparece la conciencia histórica, por lo que se empieza a pensar al hombre como algo finito y cambiante. Surge entonces la pregunta: ¿en dónde queda el hombre? Como producto de esta pregunta surge el hombre como objeto de estudio, una nueva figura epistémica . Lo anterior no es resultado de la evolución del conocimiento, sino más bien se reconfiguraron los saberes en el siglo XIX.
¿Y de que manera se reconfiguraron los saberes? Para Foucault, hubo una ruptura epistemológica y esto se debe al cambio que hubo en la forma de concebir el lenguaje y la representación (ésta entendida cómo la presencia de una ausencia). Es decir, se rompió la relación entre las palabras y las cosas. El lenguaje se piensa como algo independiente del mundo, y en el siglo XIX éste esta buscando un nuevo fundamento de su saber y se da cuenta de sus propios límites y finitud, esto provoca la aparición de la conciencia histórica y por tanto la pregunta por el hombre.
¿Pero cómo un cambio en la percepción del siglo XIX en el lenguaje provocó un colapso en el conocimiento clásico? Y ¿Por qué este rompimiento llevó a una nueva conceptualizción del hombre dentro del conocimiento? Para poder responder a esto, me basare primero en Eduardo Nicol, ya que para él el ser, con el lenguaje se manifiesta a si mismo, se hace conciente de si y de los otros; la acción distintiva del hombre es la expresión. Comunicación es un fenómeno ontológico para el ser humano, ya que este solo puede pensarse como relación con otras individualidades. El individuo aparece como tal en su relación con su “no-yo”, pero también con lo no humano. Estas estructuras son las que delimitan a lo humano sin definirlo. Hay comunicación porque hay diferencia y ésta solo se entiende en la relación del individuo con otro y es en esta expresión que el ser del sujeto se hace presente. Entonces para poder estar presente, el hombre, necesita ideas y que las expresa mediante el lenguaje .
Entonces, si el lenguaje es una forma de interpretación del mundo, por tanto es una herramienta exterior del hombre y una forma de relacionarse con ese exterior. Esto me hace suponer que si el lenguaje es un tipo de registro del exterior, entonces al momento de que existe un cambio en este es porque hubo un cambio también en la concepción de lo que rodea al hombre. Partiendo de eso, tratare de definir cual era el contexto cultural del hombre del XIX y cómo cambió para que la concepción del lenguaje también lo hiciera y provocara la aparición del hombre como objeto epistémico.
INDICE TENTATIVO
1. Introducción
2. Desarrollo
2.1. La Invención del hombre, según Foucault
2.2. ¿Qué es el lenguaje?
2.3. Siglo XIX, un panorama cultural
2.4. Los cambios del siglo XIX y su relación con el lenguaje
• ¿Qué los provocó?
• ¿Cómo fueron recibidos?
3. Conclusiones
Bibliografía (falta por definir)
- Foucault, Michel; Las palabras y las cosas, Editorial Siglo XXI, México, 2005.
- Nicol, Eduardo; La idea del hombre, Fondo de Cultura Económica, México, 1998.
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